Cuando la Doctrina Católica nos pide participar en la vida política podemos preguntarnos a qué se refiere.

 

La situación más sencilla se presenta en el momento en el que debemos votar. Siguiendo la enseñanzas de Jesucristo no podemos votar a un partido que permita expresamente unos actos clara e intrínsecamente malos. Debemos meditar qué partido rechaza el crimen del aborto, qué partido rechaza el divorcio, qué partido rechaza la eutanasia, y así con un sin fin de asuntos más.

 

Conozco desde hace dos años un partido que se llama Familia y Vida que parece respetar con bastante acierto a los católicos, pero no se presenta en todas las provincias. Si los únicos partidos a los que podemos votar están contra Dios no podrán contar con nuestro voto y por tanto deberemos votar en blanco, mostrando así que no hay partidos que satisfagan nuestras expectativas y restando porcentaje de votos a los que se presentan. Si lo deseas, puedes visitar la página del partido que he citado pinchando aquí.

 

En otro orden de cosas, la vida política de un católico presentan otros aspectos que trataré en un futuro cercano.

 

 Un propósito práctico: cuando llegue cualquier elección o referéndum revisaré las diferentes propuestas para que mi voto no vaya contra Dios

 

PÁGINA PRINCIPAL