En nuestras casas tenemos muchos y muy variados libros. Obras sobre literatura, arte, geografía, cocina, salud, animales o plantas de interior. Los libros muestran aspectos sobre los intereses de las familias que los poseen. Muy probablemente, al que le interesan las motos tendrá libros o revistas de motos. En ellos encontramos los contenidos que más nos interesan sobre nuestras aficiones.

 

Por este mismo motivo, porque nos interesa, no podemos echar en falta en la biblioteca de nuestras casas libros relacionados con la religión católica. Comenzando por la Biblia, debemos poseer libros de espiritualidad que nos permitan hacer diversas consultas doctrinales o nos den a conocer la vida de los grandes santos.

 

Creo recomendable tener estos libros en las mismas estanterías en las que se encuentran todos los demás. De paso conseguiremos que las visitas que recibamos en nuestras casas, al echar un vistazo a nuestros libros, puedan sentir interés por alguna de estas obras; desde luego el testimonio ahí queda.

 

Aunque el gusto de cada uno es muy particular, permíteme recomendarte las siguientes obras que considero maestras:

 

La Fe explicada”, de Leo J. Trese

“Imitación de Cristo”, de Tomás de Kempis

“Hablar con Dios”, Francisco Fernández-Carvajal

“Dios y los hijos”, de Jesús Urteaga

“Vida y misterio de Jesús de Nazaret”, de José Luis Martín Descalzo

Hermann Cohen, apóstol de la Eucaristía”, de Charles Sylvain

“El Obispo del Sagrario abandonado”, de José Campos Giles

“Teología y sensatez”, de F. J. Sheed

“Razones para la alegría”, de José Luis Martín Descalzo

 

 Un propósito práctico: voy a visitar alguna librería católica para adquirir libros de espiritualidad

 

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