La comprensión es un aspecto bastante descuidado en nuestros días. Es un aspecto muy importante que debemos tener bien presente si queremos ser eficaces en nuestros apostolados particulares. Para comprender a nuestros familiares, a nuestros compañeros de trabajo o a nuestros vecinos, debemos tener tiempo para escucharles, buena disposición para querer entender lo que nos dicen, confianza para tener en cuenta que existirán motivos para actuar de esta o aquella forma...

 

Es sencillamente genial la comprensión que muestra Jesucristo para con aquellos que le han clavado en la Cruz: perdónales Padre porque no saben lo que hacen.

 

Para terminar este apartado te comento lo siguiente. Es posible que alguna vez (quizá muchas) no hayas entendido el por qué de la actuación de alguien o que incluso la hayas criticado o despreciado. Un tiempo después actúas de esa misma manera que no entendías tiempo atrás. Sin embargo, ahora conoces los posibles porques de esta forma de actuar porque has vivido en tu propia piel ciertos acontecimientos que a ojos del prójimo resultan invisibles. Medítalo.

 

 Un propósito práctico: al discutir con alguien atenderé a lo que dice para tratar de comprenderle más que para argumentarle

 

PÁGINA PRINCIPAL